Hijo del Hombre, me rescataste del horror, me curaste en el desierto.
Probe tu intimidad; tu miel, que es miel de bondad. Quise curar mi malicia.
Me diste todo, tu vida, tu cuerpo, me entregaste tu alma, y aun asi no lo quiero entender. Fuiste el Dios que se hizo hombre, que sufrio como humano aun siendo Dios. Lloraste, sentiste dolor, felicidad, miedo, mucho miedo. Cuanto esfuerzo, te rebajaste a ser un humano, siendo Dios. Aun asi, no lo quiero entender.
¿Que mas hace falta para que entienda? ¿Acaso no me diste tu vida para mi redencion?.
Mi alma, signada por la mancha original, estaba en la oscuridad, anhelando haber sido un alma inmaculada. Cosa que nunca podia ser. Pero venias Vos, a darme tu vida entera para borrar el linaje de pecado.
Aun si, me separe. Recuerdo ese dia que me preguntaste: "Oh, ¿porque, entonces, te separaste?. Te apoyaste en lo que es vano y vacio, y ahora estas tan sin luz, estas perdido".
Con tanta ternura cuestionaste: "¿Porque no vuelves Hijo mio? Te abro las puertas del perdon. Tu, ya conoces el camino. ¿Porque? ¿Porque esperar?.
No puedo encontrar respuestas a tus preguntas divinas. Solo se que al hacerte yo preguntas, no recibi respuestas. Entiendo, recien ahora, que no debia hacer esas preguntas, Tu voluntad no se basa en preguntas y respuestas y acuerdos mundanos que no sirven. Como me cuesta entender que el mundo va a pasar, solo vamos a quedar nosotros.
Aveces me pregunte por que yo, y solo me respondiste: por que quiero. Como entender a tan corta edad eso. Pero hoy me doy cuenta que es asi, y que no voy a cambiar tus designios porque si Vos lo elegiste es por que, al fin, va a ser lo que me lleve a la felicidad plena, a un camino de santidad.
Tanto por construir, tanto por retomar, tengo que volver a ser yo. El ser humano con nobleza interior, sin mascaras ni algibes tapados por materialismo, que no permiten que el rio interior fluya, desde su fuente, a toda su Creacion.
Vi tanta gente un domingo de sol. Ahi, me conmovio el latir de tantas vidas. Y adivine en tu abrazo gigantesco, que desde mi corazon les ofrecias. Ahi estaba, contemplando tu diario milagro de hacerte Cuerpo y Sangre para alimentar nuestra alma, ahi estaba frente a mi el sacrificio misterioso de Tu amor infinito hacia mi.
Vos, Padre, Hijo y Espiritu. Te agradezco por ser la estrella que quiere guiarme.
Algun dia sabre imitarte. Sabre dar, pero dar sin recibir. Y asi entregarme a Vos.
Hoy, me queda un camino dificil, pero me tendiste tu mano. La misma mano que yo te pedi.
Padre, a tu lado quiero estar por siempre. Me entrego a Ti.
Solo Tu conoces mi malestar, y solo Tu me lo puedes CALMAR.
1 de febrero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario